lunes 11 de mayo de 2009

La Nación | La gripe porcina

Rick McKee, The Augusta Chronicle
Lee: "La alharaca de los medios" / "La realidad"

Cada domingo, en el apartado "Humor" de la sección "Enfoques", La Nación publica algunos ejemplos de humor gráfico que han aparecido en distintos medios del mundo. Los chistes resumen y comentan las noticias que han circulado durante la semana, y es de suponer que la selección abarca al menos algunos de lo que se considera los "mejores".
Este domingo 10 de mayo, uno de los elegidos fue el dibujo que ilustra esta entrada (originalmente publicado en The Augusta Chronicle el miércoles 6).
Lo primero que puede pensarse es que el diario simpatiza con la idea que expresa la caricatura, a saber: que los medios exageran el peligro que entraña la gripe porcina. A menos que su publicación tenga un sentido tácitamente crítico -negar la idea- o sólo se limite a valorar la forma de expresarla, sin juzgar su contenido, no parece justificarse otra conclusión. Lo cierto es que el "pacto de lectura" se inclina hacia la primera posibilidad*.
Pero, de ser así, enseguida sorprende que hace ya un par de semanas La Nación consagre parte de sus primeras planas y las páginas principales de la sección "Exteriores" al tema de la gripe porcina. Difícilmente haya forma de dar más importancia a una noticia que colcándola insistentemente en el lugar más visible de un medio. Al margen del efecto que tenga sobre el público, el criterio habla de la importancia que le concede el propio diario, y se entiende que ese es precisamente el criterio que Rick McKee cuestiona con su dibujo.
La contradicción es entonces obvia: La Nación ha adoptado la conducta que luego critica desde sus propias páginas**.

*
Ésta puede implicar, además de una mera simpatía, la voluntad de distinguirse críticamente del resto de los medios y acaso destacar la calidad de la cobertura propia, que no cae en los errores compartidos por el resto.

** Podría objetarse que la preponderancia de la gripe porcina, lejos de ser una exageración, se ajusta a la relevancia propia del tema: no serían entonces los diarios quienes estarían dándole una amplitud desmedida (pues aún agotando los recursos que le son propios para subrayar máximamente un tema, su cobertura sería adecuada), sino otros medios -¿radio, televisión?-. Es una posibilidad quisquillosa e inverosímil a la que podría responderse con un rodeo semejante: el chiste habla de "medios", es decir, en el enunciado no caben esas distinciones.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada